![]() |
Hablar de Cádiz, es hacerlo de su historia trimilenaria, de su arte, de sus playas, de su gastronomía, de su gente... Pero también es hablar del buen tiempo y de la bonanza de su clima, verdadero microclima si lo comparamos, no solo con otras provincias andaluzas, sino con localidades de la propia provincia gaditana, como Jerez o los pueblos de la Sierra, incluso, con las poblaciones vecinas de la Bahía de Cádiz, como San Fernando, Puerto Real y El Puerto. Y es que la capital gaditana se podría considerar una isla climática, como reconoce la propia Agencia Española de Meteorología (AEMET), cuyas observaciones a lo largo del tiempo muestran un patrón térmico y de vientos muy particular, distinto al del resto de la provincia. El mar es uno de los factores que más influyen en el clima, y el hecho de estar Cádiz rodeada de mar (una isla prácticamente, tan solo unida a tierra firme a través del tómbolo arenoso de Cortadura que la une a San Fernando), hace que dicha influencia sea aún mayor, gracias, sobre todo, a los vientos procedentes del Atlántico, como los de poniente y del sur, que aportan frescor y humedad, esa brisa marinera tan de agradecer, particularmente en los calurosos meses veraniegos. Esa influencia oceánica provoca una gran estabilidad en las temperaturas, no habiendo grandes contrastes térmicos, como ocurre en otras zonas de Andalucía o del resto de España, oscilando las variaciones diarias muy pocos grados, con mínimas de 22 a 24º C. y máximas en general de 26 a 30º C., superándose esta última temperatura en contadas ocasiones, y donde las olas de calor son menos intensas que en el interior de Andalucía, donde se llegan a superar los 40 y 45º C., mientras que en Cádiz las temperaturas son equiparables a las que se registran en la costa gallega o cantábrica. Los vientos son otro de los factores clave que condicionan el clima gaditano, frescos y húmedos los del oeste y del sur, secos y cálidos los del este, como el característico viento de levante, que, cuando sopla, bate con fuerza en todo el litoral gaditano. Otro elemento importante del clima gaditano es la humedad, cuyos índices superan con facilidad el 70 %, excepto cuando hay levante, al ser un viento seco, a lo que hay que añadir una pluviosidad muy escasa durante el verano.
Por tanto, el mar actúa como un regulador térmico, haciendo que los veranos y los inviernos gaditanos sean menos calurosos y menos fríos que en el conjunto de Andalucía, que soplen vientos con gran frecuencia, manteniendo el aire limpio y sin contaminación, y que haya una alta humedad, convirtiendo todos estos factores a Cádiz en una isla climática: estable, suave, ventosa, húmeda y con escasa oscilación térmica. Unas condiciones climáticas realmente inmejorables.

No hay comentarios:
Publicar un comentario