Reconstrucción del Templo de Melkart |
https://elpais.com/cultura/2021-12-27/cadiz-descifra-el-rompecabezas-de-su-pasado-fenicio.html?ssm=FB_CC&fbclid=IwAR30rlqzPn4AmbGlTjyLAbo8HBtbrxBywviPbra519WbGbLcfSB_Xd4rxZk
Reconstrucción del Templo de Melkart |
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La Atlántida, esa antigua y avanzada civilización, desaparecida tras un cataclismo, que describe Platón, ha sido noticia estos útlimos días como consecuencia de unas investigaciones llevadas a cabo por un equipo arqueológico que la sitúa en la costa gaditana, cuyos restos afirma haber descubierto. No es la primera vez que se ubica en la zona de Cádiz; otros investigadores en el pasado también lo han hecho, como el arqueólogo alemán Schulten a principios del siglo pasado, que la relacionó con Tartesos, aunque también se ha localizado en otros lugares del mundo. Para algunos historiadlores, en cambio, esta civilización no es más que invención del propio filósofo griego para exponer algunas de sus ideas politicas.
Platón describe la Atlántida en sus diálogos Timeo y Critias, según el cual era una fabulosa civilización construida sobre una isla situada más allá de las Columnas de Hércules (Estrecho de Gibraltar), que alcanzó gran riqueza y poder nueve mil años antes de su época, es decir, hace más de once mil años, y que llegó a dominar gran parte de Europa y del norte de África. Estaba rodeada de canales y anillos concéntricos de agua, con murallas y edificios imponentes, sucumbiendo en un día y una noche como consecuencia de un gran cataclismo que la sumergió bajo el mar.
En el programa Cuarto Milenio, de la cadena Cuatro, dirigido por Iker Jiménez, el periodista entrevista al arqueólogo responsable de dichas investigaciones, Michael Donellan, donde da algunas claves interesantes sobre las mismas.
El objetivo principal del presente libro es analizar el nacimiento y conformación, tanto en el plano mítico y literario como en el arqueológico, de un elenco de ciudades legendarias de la Antigüedad clásica que han marcado con su impronta el pensamiento y la cultura occidentales, ciudades cuyos meros nombres desatan nuestra imaginación: Atenas, Esparta, Tebas, Roma, Cartago y Gadir. Los progresos paulatinos de la ciencia arqueológica en los últimos años han confirmado, modificado o refutado, según los casos, la información aportada por la tradición literaria, compleja y sesgada en virtud del poder alcanzado por estas ciudades. Se trata por lo tanto de una puesta al día de nuestros conocimientos científicos sobre el origen de estas poderosas y emblemáticas ciudades, casi siempre oscuro y teñido por el mito, hondamente arraigado en una época arcaica en la que aún era infrecuente el uso de la escritura.
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Canal Bahía-Caleta. Se puede apreciar el puente |
No se han encontrado restos arquitectónicos, ni tampoco existen referencias literarias de la época, pero es muy posible que hubiese un puente romano en la antigua Gades que uniera las dos islas que entonces la conformaban, Erytheia y Kotinoussa, que salvara el brazo de mar o Canal Bahía-Caleta que las separaba, máxime teniendo en cuenta la gran capacidad de los romanos para la construcción de grandes obras públicas en las ciudades bajo su dominio. La primera de las islas, la más pequeña, era donde se asentaba la antigua ciudad fenicia de Gadir, mientras que la segunda, alargada y de mayor tamaño, era la zona natural de expansión de aquélla, donde se había construido en época romana una nueva ciudad. El puente era, pues, una construcción necesaria para el tránsito de personas y carros entre ambas islas, pero también para abastecer de agua potable, no solo a la población de Eritheia, sino a las factorías de salazón y otras industrias pesqueras allí existentes, que estaría canalizada a través de algún conducto desde los grandes depósitos de agua potable abastecidos por el acueducto, situados donde hoy están las Puertas de Tierra. Dicho puente podría estar localizado en la zona del mercado central, por donde discurríría el citado canal, muy cerca de la factoría de salazón del desaparecido Teatro Andalucía y del yacimiento fenicio Gadir. Según esta hipótesis, defendida por el arqueólogo Juan Miguel Pajuelo, la existancia de este puente podría haber provocado con el tiempo el cerramiento y posterior cegamiento del canal Bahía-Caleta.
https://www.diariodecadiz.es/ocio/puente-romano-Gades_0_1614740455.html
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Testaccio haliéutico o vertedero romano de Cádiz |
Nada habla mejor de cómo es la vida de un lugar que los residuos que dejan sus habitantes, pues gracias a esas basuras podemos conocer cuáles son sus costumbres, sus gustos, sus modos de vida y otros aspectos de su cotidianidad. Tanto como las construcciones, monumentos, necrópolis u otros restos arqueológicos de una ciudad o,incluso mas, los residuos acumulados a lo largo del tiempo por esos antiguos ciudadanos nos dan una valiosísima información sobre cómo eran o como vivían. Es el caso del llamado Testaccio haliéutico, o vertedero, fechado entre los siglos I a.C. y I d.C., hallado en 2019 en el Edificio Olivillo de Cádiz, en el marco de unas obras para acondicionarlo como instalación universitaria, muy próximo a la playa de la Caleta. Se hallaba en una de las orillas del canal Bahía-Caleta que en aquella época dividía Cádiz en dos islas, concretamenta de la isla Erytheia, una zona donde se localizaban factorías de salazón, tintorerías, fábricas de ánforas y otros edificios relacionados con la industria pesquera, a cierta distancia de la urbe gaditana, en donde se fueron acumulando restos de pescado, de ánforas, cerámicas y otros residuos generados por esta actividad portuaria. El vertedero formaba un montículo de unos siete metros de residuos, el
cual sería visible desde cualquier punto de la ciudad romana. En las excavaciones llevadas a cabo también se hallaron restos de la pintura mural que decoraban las paredes de dichas instalaciones. Este espacio, de gran interés arqueológico, será convertido en un museo en el sotano del citado Olivillo a finales de año, un espacio de más de cien metros cuadrados de planta y cuatro de estratigrafía, donde podremos apreciar in situ parte de ese vertedero de 2.000 años de antigüedad, que nos permitirá conocer un poco mejor la vida en la antigua Gades.
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Reconstrucción del testaccio bajo una imagen de Gades |
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Copas del Trofeo Carranza |
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Factoría romana de salazón |
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Faro de Gades |
Desde mediados del siglo XVIII, ante la necesidad de la ciudad de crecer en altura por la escasez de suelo urbanizable, que ya por entonces empezaba a ser un problema, las autoridades locales, aconsejadas por algunos médicos, querían limitar dicha altura para que las calles y plazas quedasen bien iluminadas y aireadas, al considerar poco beneficioso para la salud edificios demasiado altos que impidiesen el paso de la luz del sol y la circulación de los vientos. La altura de las casas quedaría fijada, pues, en dicisiete varas (unos catorce metros), distribuídas en tres o cuatro plantas, quedando así establecido en las Ordenanzas municipales de 1792, considerando que esto contrubuía a la propia estética de la ciudad. Todo proyecto de obra nueva debía pasar los controles municipales, cuyos planos y alzados eran revisados y aprobados, en su caso, por el alarife o arquitecto mayor de la ciudad.
En la planta baja se encontraban los almacenes, pudiendo albergar también las caballerizas. En el entresuelo, de techos bajos, se ubicaban las oficinas o escritorio del burgués, donde llevaba el control de sus negocios, pudiendo también albergar la biblioteca y, en algunos casos, algún museo particular de pintura. En el segundo piso o planta principal era donde vivía el señor y su familia, la zona noble de la casa, decorada con muebles de caoba, vajilla de cristal, espejos, arañas, cortinas, cuyos altos techos le daban suntuosidad. La tercera planta estaba destinada a residencia de la servidumbre y a cocina. La casa se completaba con las azoteas, encaladas y bien cuidadas, donde estaban los lavaderos y donde se alzaba el elemento más característico de la arquitectura gaditana, las torres-miradores, desde donde el señor podia ver y controlar los barcos que iban o venían de las Indias con sus mercancías y desde las cuales se observa una amplia y bella panorámica de la bahía.
Torres-miradores de Cádiz |
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Patio gaditano |
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Reconstrucción ideal del Templo de Melkart |
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Islote de Sancti-Petri desde la playa de La Barrosa |
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Castillo de Sancti-Petri |
Algún autor ha sugerido, incluso, la posibilidad de que las dos columnas que flanqueban la entrada principal del templo fuesen, en realidad, las famosas Columnas de Hércules que tradicionalmente se ha situado en el Estrecho de Gibraltar, identificadas concretamente con los montes Calpe (Peñón de Gibraltar) y Abyla (Ceuta).
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Melkart (Museo de Cádiz) |
En la zona se han hallado importantes restos arqueológicos pertenecientes al templo que se conservan en el Museo Arqueológico de Cádiz, como dos estatuas romanas representando a un emperador romano en mármol y bronce (toracato), y diversas estatuillas de bronce fenicias y romanas representando a Melkart y a Hércules.
El compositor gaditano Manuel de Falla, que visitó Sancti-Petri, se inspiró en este lugar para componer La Atlántida, obra que la muerte le impidió concluir.
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Cádiz en la Antigüedad. El punto inferior corresponde al Templo de Hércules |
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Julio César ante la estatua de Alejandro, lienzo del pintor vejeriego José Morillo (1853-1920) |